
Las personas que ya conocen Maastricht la consideran una ciudad única en los Países Bajos. Y los motivos son varios: el ambiente moderno y casi mediterráneo de su casco histórico, la vitalidad de sus habitantes o su ubicación en medio del paisaje ondulante del Sur de Limburgo. Sin embargo, todos los visitantes coinciden en el carácter internacional de la ciudad, gracias a las boutiques de lujo en sus calles comerciales, así como en la calidad de la amplia oferta cultural y en los placeres para el paladar que se disfrutan en esta capital gastronómica. Maastricht ofrece todo esto y más. Un día no basta para conocer la ciudad. Lo mejor es disfrutar de la hospitalidad de los numerosos hoteles de Maastricht; de lujo, modernos, pequeños, grandes, familiares o, al contrario, de negocios; todos ellos subrayan a su manera la calidad que caracteriza la ciudad. Déjese seducir y disfrute de una estancia en Maastricht.